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domingo, 1 de febrero de 2026

"CARLOTA EMPERATRIZ INTEGRAL # 02", DE FABIEN NURY Y MATTHIEU BONHOMME



Cercado por los insurrectos y cada vez más olvidado por las potencias europeas, el imperio mexicano de Maximiliano se tambalea. 

Desde palacio, Carlota trata de impedir ese derrumbe inminente poniendo en juego todos sus recursos: personales, políticos y dinásticos. 

Pero la debacle es inevitable y las arrastrará a profundidades difíciles de sondar...

Hay verdades que salvan y verdades que devoran. "Carlota Emperatriz. Integral #02" es se construye con las dos. Un cómic sobre la atracción del poder, la relatividad de las certezas y la fragilidad de la verdad. Una narración electrizante que pone de manifiesto el poder de la ficción como lugar desde el que pensar una época. Hay verdades que salvan y verdades que devoran. 

Escrito por Fabien Nury, dibujado por Matthieu Bonhomme y publicado por Norma Editorial, el tomo "Carlota Emperatriz. Integral #02" tiene 152 páginas a color.



sábado, 27 de abril de 2024

"CARLOTA EMPERATRIZ. INTEGRAL 1", DE FABIEN NURY Y MATTHIEU BONHOMME



La princesa belga Carlota protagonizó uno de los destinos más singulares en la historia de la realeza europea del siglo XIX al casarse con Maximiliano de Austria, pasando a formar parte de la poderosa casa de Habsburgo. A partir de entonces, practicó las artes de la diplomacia, la guerra y las puñaladas por la espalda. Una parte fundamental de su vida transcurrió en América, donde acompañó a su marido como emperatriz de México en un arriesgado viaje de conquista...

Escrito por Fabien Nury y dibujado por Matthieu Bonhomme, el tomo "Carlota Emperatriz. Integral 1" tiene 152 páginas a color y puede ser adquirido por un precio de 32,00 euros.

martes, 29 de marzo de 2022

"EL COMPLOT MONGOL", DE RAFAEL BERNAL


Filiberto García es un gatillero duro y cínico que sin embargo viste con elegancia y posee un agudo instinto como investigador que es poco apreciado por sus jefes; lo que ellos consideran sus limitaciones, son las que lo llevan a ser una ficha necesaria para desmantelar una intriga contra la paz mundial que se anida en las calles de Dolores de la Ciudad de México, el acriollado y mediocre barrio chino de la capital del país. 

Sus colegas en el caso, uno del FBI y otro de la KGB, le hacen ver, a Filiberto, que se ha extralimitado en sus funciones con esas muertes innecesarias. Ellos poseen toda la información sobre el asunto y sobre él mismo, algo que al mexicano le parece sospechoso, y reconoce que él más bien está acostumbrado a resolver los problemas con una cuarenta y cinco perfectamente aceitada.

La mezcla de intereses desconcierta a Filiberto. Por un lado está el FBI que está obligado a cuidar a su presidente, pero, ¿qué hace la KGB, en plena guerra fría, protegiendo a su peor enemigo? Y entre ellos los chinos, que poseen su barrio, sus restaurantes, sus costumbres y que aparecen como los principales operadores del complot, donde también se asoman los cubanos como aliados de los rusos. Asimismo, los chinos pretenden convertir a México en una estación de tránsito entre Oriente y Norteamérica en el tráfico de sustancias prohibidas.

Entre las tiendas de curiosidades y los restaurantes de comida cantonesa, detrás de los fumaderos de opio y los cafés de chinos, Filiberto García va descubriendo que el complot —aparentemente iniciado en la Mongolia Exterior — tiene más relación con los vaivenes y amarguras de la política nacional que con las mafias orientales...

Escrita por Rafael Bernal y publicada por Libros del Asteroide, la novela "El Complot Mongol" tiene 256 páginas y puede ser adquirida por un precio de 16,95 euros.


sábado, 15 de febrero de 2020

RECOMENDACIÓN: "LLEGARON A CORDURA", DE GORDON SWARTHOUT


La noche del 8 de marzo de 1916 una gran fuerza montada a las órdenes del revolucionario Francisco Villa cruzó la frontera norteamericana y atacó la ciudad de Nuevo México de Columbus. 

Ocho civiles resultaron muertos, dos heridos, y del Decimotercero de Caballería, allí estacionado, siete soldados perdieron la vida y cinco resultaron heridos. 

Woodrow Wilson, que practicaba una política de neutralidad ante la guerra europea y se mostraba reacio a ofender al gobierno de facto de Carranza, se vio forzado a actuar. 

Los telegramas desde Washington autorizaron la formación de la "Expedición Punitiva del Ejército de los Estados Unidos". 

Liderada por el general Pershing, y formada principalmente por cuatro regimientos de caballería, la Expedición Punitiva entró en México con órdenes de capturar a Villa y dispersar a sus fuerzas. Esta sería la última campaña de caballería. 

Sobre el territorio, un oficial que escribía veinte años más tarde, concluyó que: "Si Dios se hubiera dedicado a crear un territorio para servir de escenario a una campaña de caballería, hubiera creado… Chihuahua. Aquel era un escenario de quinientas millas de largo y cien millas de ancho en el cual la nieve, las tormentas de arena, el calor tropical y el frío gélido se confabulaban en contra de los actores». 

Durante once meses los soldados de Pershing lucharon en batallas ahora olvidadas en Guerrero, Parral, Aguas Calientes, Tomochic y Carrizal. 

En un lugar llamado Ojos Azules, un escuadrón provisional realizó la última carga contra el enemigo en la historia de la Caballería de los Estados Unidos. La Expedición fue cancelada en febrero de 1917. Villa había escapado. 

Este libro no es sobre Villa. Los personajes, excepto el general Pershing y el corresponsal de un periódico que aparece brevemente, son ficticios. Las designaciones de las unidades militares han sido alteradas. El libro trata de una serie de sucesos ficticios acaecidos antes y después de la última carga perdida en Ojos Azules.

Escrito por Glendon Swarthout, el libro "Llegaron a Cordura", que fue publicado por la colección Fontera de Valdemar, tiene 432 páginas y puede ser adquirido por un precio de 25,00 euros.


sábado, 21 de diciembre de 2019

RECOMENDACIÓN: "EL VIEJO Y EL NARCO", DE RICARDO VILBOR Y MAX VENTO


Se llamaba Don Alejo García Tamés, era un viejo ranchero  mexicano, trabajador, honrado, un hombre de palabra. 

Es abril de 2011 y Don Alejo oye alboroto fuera de su hacienda y va a ver qué ocurre. Sus trabajadores parecen aterrados, y a Don Alejo no le gusta que la gente moleste a sus trabajadores.

Don Alejo tiene más de setenta y siete años, es alto y todavía conserva una espalda recta. Es un hombre parejo y siempre cumple su deber.

Sale a la puerta y ve a unos hombres pasando por delante de la casa en camionetas y todoterrenos, disparando al aire con sus AK-47 y AR-15, haciendo sonar la bocina y gritando obscenidades. A Don Alejo tampoco le gusta eso.

Tres hombres se bajan de un todoterreno y se dirigen al porche. Van vestidos como vaqueros, pero al instante se da cuenta de que no han trabajado un solo día en un rancho.

El suyo tiene doscientas hectáreas, lo cual no es mucho para la zona, pero es perfecto para él. Además, se encuentra a orillas de un hermoso lago con patos, ocas y buena pesca. Casi todas las mañanas va allí antes de que amanezca y recuerda a su amada Carolina, su chnita.

—¿Es usted Alejo García? —pregunta bruscamente uno de los hombres .
—Soy Don Alejo García Tamés, sí.
—¿Este rancho es suyo?
—Sí.
—Somos los Zetas —anuncia, como si eso fuera a asustarlo.
Pero no.

Don Alejo tiene una vaga idea de que los Zetas son una especie de banda de narcotraficantes que han causado problemas en las ciudades, pero no tiene miedo. Mantiene poca relación con las ciudades, y menos aún con las drogas.

—¿Qué quieren? —pregunta.
—Vamos a confiscar esta propiedad —dice el hombre—. Tienen veinticuatro horas para evacuarla.
—No lo creo.
—No se lo estamos preguntando, viejo. Se lo estamos diciendo. Tiene tiempo hasta esta noche o le mataremos.
—Lárguense de mis tierras.
—Volveremos.
—Les estaré esperando.

Don Alejo tiene unos modales y un porte aristocráticos, pero no lo es. Don Alejo no heredó el rancho, se lo ganó igual que se ganó el título de Don: con el sudor de su frente. Y no piensa dárselo a nadie.

Construyó la hacienda con sus propias manos y con la ayuda de otros lugareños, y supervisó con cariño hasta el último detalle. 

La vivienda tiene dos plantas, con gruesas paredes de adobe de color barro y ventanas saledizas. 

La puerta principal, hecha de madera maciza, queda a la sombra de un hondo portal sostenido por zapatas talladas a mano provenientes de sus aserraderos.

En el interior, unas largas vigas de madera recorren todo el salón y están unidas a la pared con ménsulas talladas artesanalmente. 

En el techo hay delgadas latillas entrecruzadas. Los suelos son de baldosas de terracota pulidas, con alfombras indias y una chimenea de arcilla en un rincón. La casa es hermosa, modesta y digna.

El atuendo de Don Alejo es impecable, como de costumbre. Carolina, su chinita, siempre fue bien acicalada; era una señora, y él no la decepcionaría jamás no vistiendo como un caballero. Cuando va a llevarle flores a la tumba, situada en un terreno consagrado en una loma con vistas a su querido lago, lleva traje y corbata.

Don Alejo reúne a sus trabajadores, les paga los que les debe y les pide que no regresen el día siguiente.

Don Alejo ya no tiene edad para correr, es demasiado viejo orgulloso para refugiarse en la casa de su hija en el Distrito Federal. También es demasiado tarde para empezar arrodillarse. 

Así que Don Alejo no va a hacer ninguna estupidez, no va a dejar su finca, no va a salir huyendo como un ladrón en mitad de la noche. Eso sí que sería estúpido. Ésta es su casa y va a defenderla como un hombre libre y digno, a puros plomazos.

Don Alejo abre el arsenal y elige cuidadosamente un Krag .30-40, un Mannlicher-Schönauer, el Winchester 70, el Winchester 74 y el Savage 99. Cada uno de esos excelentes rifles le trae un recuerdo distinto.

El Savage, aquel fabuloso viaje a Montana con Julio y Teddy, dos viejos amigos ya difuntos, y los whiskies que tomaban junto a la hoguera para soportar mejor el frío por las noches.Los Winchester, las largas caminatas en Durango.

El Mannlicher le recuerda el viaje a Kenia y Tanganica y las lentas tardes bajo un toldo con Carolina, ella sentada fuera de la tienda leyendo o pintando, y el viejo cocinero africano que preparaba mejor el cabrito que ellos en México.

El Krag... El Krag fue un regalo de cumpleaños de Carolina y estaba muy contenta de que le hubiera gustado tanto...

Don Alejo  apoya cada uno de los rifles en los alféizares tallados en las gruesas paredes de adobe. Luego deja una caja de munición al lado.

Calienta el pato que queda y se sienta a cenar con una botella de vino fuerte. El pato lo mató él mismo, al igual que hace con el pichón, que Lupe, la cocinera que lleva más de treinta años trabajando para él, prepara tan bien con arroz salvaje.

Después de la cena sube al piso de arriba y se da un largo baño, frotándose la piel hasta que adquiere un brillo rosado, y luego se afeita poco a poco y con esmero y se perfila el fino bigote, porque es importante mostrar su mejor aspecto a Carolina.

Se pone una camisa blanca con mangas francesas y los gemelos que Carolina le regaló por su décimo aniversario. Después se enfunda una cazadora de tweed, pantalones de lana y una corbata de seda de un intenso tono borgoña que a ella le gustaba especialmente.

Satisfecho con la imagen que le devuelve el espejo, baja de nuevo, se sirve dos dedos de whisky puro de malta, se sienta en la vieja butaca de piel  y se lo bebe mientras lee (hoy toca "El Buscón", de Quevedo: "Yo, señor, soy de Segovia. Mi padre se llamó Clemente Pablo..."). Don Alejo se duerme leyendo.

Lo despiertan bocinas, gritos y risas, y consulta el reloj que hay sobre la repisa de la chimenea. Son algo más de las cuatro de la mañana, poco antes de su hora de levantarse. 

Don Alejo se acerca a la ventana en la que tiene apoyado el Savage y mira hacia fuera. Los idiotas conducen en círculos como los indios en una mala película del Oeste estadounidense, ululando, disparando al aire y profiriendo más obscenidades.

Finalmente se detienen y el hombre con el que habló antes se encarama al techo de su vehículo y exclama: —Alejo García, hijo de p...

El disparo de Don Alejo le alcanza de lleno en la frente. Ningún perro malparido le va a faltar al respeto a la madre de Don Alejo.

Don Alejo se dirige a la siguiente ventana. Los coches y las camionetas están parados y sus ocupantes se apean. 

Don Alejo apunta a uno de ellos, que se acerca corriendo; recuerda que debe darle menos margen que a un ciervo y lo derriba de un único disparo con el Krag. 

Se va a la otra ventana y, al volverse, ve balas entrando por la ventana que acaba de dejar vacía. "Esos idiotas se creen que todo el mundo es tan tonto como ellos", piensa.

Don Alejo se apoya el Mannlicher en el hombro, apunta al Zeta que parece ser el segundo al mando y le dispara entre los ojos. Luego se dirige a la ventana contigua.

Uno de los idiotas tiene cerebro suficiente para echarse a tierra y deslizarse como una serpiente hacia la puerta principal. Don Alejo nunca ha disparado a una serpiente con un rifle, aunque ha matado a muchas cascabel con pistola, pero el principio es el mismo y lo despacha con una bala del Winchester 70. 

Entonces ve a otros dos Zetas acercándose presurosos hacia la puerta. Sujetando aún el Winchester 70, coge el 74 y se sitúa a tres metros de la entrada con un rifle en cada mano. Se oye un pequeño estallido, la puerta se abre y Don Alejo dispara los dos rifles y alcanza a ambos en la tripa.

Se retuercen, gritando de agonía y manchando de sangre la madera, que ahora habrá que pulir con arena.

Don Alejo vuelve a la primera ventana y ve a los Zetas buscando cobijo detrás de los vehículos.

Los oye hablar y entonces ve los tubos asomando. Sabe que son lanzagranadas y eso le irrita, porque su hija y sus nietas no podrán disfrutar de la casa en la que tan felices fueron Carolina y él. 

Pero ha dejado un testamento al abogado Don Armando Sifuentes con instrucciones claras de qué hacer si se produce un incendio, y está seguro de que el abogado se ocupará de ello.

Don Alejo también sabe que no estará allí para ver la reconstrucción de la casa y se entristece un poco, pero sobre todo siente una honda felicidad porque pronto se reunirá con Carolina y se alegra de haberse afeitado. Cuando empieza el incendio, no le llega olor a ceniza, sino a lilas silvestres.

Cuando llegan los marines, la hacienda de Don Alejo es una ruina humeante. Delante de la casa yacen cuatro cadáveres y dos Zetas heridos se retuercen en posición fetal en el porche.

Manuel, el hermano de Don Alejo, llamó al puesto de los marines en Monterrey y se desplazaron en helicóptero lo más rápido posible, pero llegan demasiado tarde. Manuel encuentra el cuerpo de Don Alejo y, entre lágrimas, se arrodilla a su lado.

Espoleándolos un poco, los Zetas heridos cuentan lo sucedido. Los Zetas le tenían tanto miedo a Don Alejo que dejaron atrás a sus muertos y ni siquiera se acercaron a los escombros de la casa para recuperar a los heridos. Los coyotes querían pollo y cayeron todos en trampas.

Escrito por Ricardo Vitbor y dibujado por Max Vento, el álbum "El Viejo y el Narco", que fue publicado, en octubre de 2019, por Panini Comics, tiene 64 páginas a color y puede ser adquirido por un precio de 13,00 euros.

jueves, 11 de julio de 2019

RECOMENDACIÓN: "BALAS DE PLATA", DE ÉLMER MENDOZA


Hundido por el abandono de la mujer a la que ha amado, y necesitado de psicoanalista, al agente Edgar "el Zurdo" Mendieta se le acumula el trabajo en cuanto se hace cargo del asesinato de Bruno Canizales, un prestigioso abogado con doble vida, hijo del ex ministro de Agricultura, al que encuentran con la cabeza perforada por una bala de plata. 

El teléfono del Zurdo no deja de sonar con las llamadas de su superior, que va anunciándole la aparición de nuevos cadáveres en tan sólo un par de días. 

¿Quién hay detrás de todo ello? ¿Los narcos?, ¿los políticos alborotados ante las elecciones que se acercan?, ¿los miembros de la dudosa Pequeña Fraternidad Universal a la que pertenecía Canizales? 

La investigación, que no sin humor y adrenalina recorre antros y mansiones, y mezcla reporteros y bellísimas lesbianas, destapa un intrincado ovillo de perversos intereses, en el que el único realmente empeñado en ir hasta el fondo y, para variar, hacer justicia, es  "el Zurdo" Mendieta. Tal vez porque ya no le queda nada que perder.

Escrita por Élmer Mendoza, la novela "Balas de Plata", que fue publicada, en marzo de 2008, por Tusquets, tiene 256 páginas y puede ser adquirida por un precio de 17,00 euros.

viernes, 5 de julio de 2019

RECOMENDACIÓN: "TRAGO AMARGO", DE F.G. HAGHENBECK


Cuando a Sunny Pascal le encargan que haga de niñera de un grupo de estrellas de Hollywood durante el rodaje de La noche de la iguana, parece que se trata de un trabajo fácil: una playa paradisíaca en México, muchos bares en el camino y olas para practicar surf. 

Claro que la cosa se complica si las estrellas en cuestión son Ava Gardner y sus piernas eternas, Sue Lyon con su inocencia fingida, y Richard Burton, borracho y violento, y que además llega a Puerto Vallarta acompañado de Elizabeth Taylor. Muchos ingrendientes para que el cocktail no resulte explosivo. 

Las cosas no se quedan, por desgracia, en una titánica lucha de egos sino que para aderezar al director de la película, John Huston, no se le ocurre otra cosa que regalarles a los actores una pistola de oro con cinco balas de plata a cada uno, para que se maten entre ellos, si quieren. Como tenía que suceder, alguien muere. 

Sunny Pascal, el primer detective beatnik de la historia, mitad en todo -mitad mexicano, mitad gringo; mitad alcohólico, mitad surfer; mitad vivo, mitad muerto; alguien con half español, mitad english- es el encargado de mantener a raya a chantajistas, ladrones, asesinos, actores, director y equipo técnico. 

Y todo ello, claro está, mientras mantiene el cool, bebe cócteles y procura que no lo maten a él también.

Escrita por  F.G. Haghenbeck, la novela "Trago Amargo", que fue publicada, en junio de 2009, por Roca Editorial, tiene 144 páginas.

jueves, 28 de marzo de 2019

RECOMENDACIÓN: "CAMINARÁS CON EL SOL", DE ALFONSO MATEO-SAGASTA


En noviembre de 1536, el gobernador de Guatemala informó aliviado de la muerte de Gonzalo Guerrero, el español que llevaba años creando problemas a los conquistadores en las selvas del Yucatán. 

Pero, ¿quién era ese personaje singular, que al frente de un ejército maya había cruzado el golfo de Honduras para luchar contra quienes habían sido sus compatriotas?

Dos décadas antes, una carabela naufragó al sur de Jamaica y el mar empujó a los supervivientes hacia la costa de una tierra desconocida donde fueron capturados y esclavizados por una partida de guerreros. 

Ocho años más tarde, solo dos de aquellos hombres seguían con vida: Jerónimo de Aguilar que, llegado el momento, no dudó en incorporarse al ejército de Hernán Cortés; y Gonzalo Guerrero, quien, pese a intuir su destino, decidió permanecer hasta el final al lado de aquellos que lo habían esclavizado.

¿Traidor o héroe? Tal vez fuera ambas cosas, o quizás solo un hombre capaz de mirar con otros ojos el convulso mundo que le rodeaba.

Escrita por Alfonso Mateo-Sagasta, la novela "Caminarás con el sol", que fue publicada, en julio de 2016, por Debolsillo, tiene 288 páginas y puede ser adquirida por un precio de 09,95 euros.



miércoles, 21 de noviembre de 2018

RECOMENDACIÓN: "EL PODER DEL PERRO", DE DON WINSLOW


Década de los setenta: el gobierno de Estados Unidos emprende una lucha sin cuartel contra el narcotráfico en México. 

Art Keller, un joven agente de la DEA de origen hispano, no tarda en obtener resultados y acabar con el patrón local. 

Un error fatal. El nuevo heredero del imperio del narcotráfico es Adán Barrera, y ambos saben cómo ha llegado a serlo.

Encadenados a la misma guerra, se encuentran Nora Hayden, una hermosa prostituta de alto standing adiestrada para hacer enloquecer a los hombres; el padre Parada, un cura católico confidente de esta y empeñado en ayudar al pueblo, y Billy Boy Callan, un chico taciturno, convertido en asesino a sueldo por azar.

Narcovaqueros, campesinos, mafia al puro estilo italoamericano, una jauría de irlandeses armados, policías corruptos, un soplón con el sugerente apodo de "Mamada" y un Santo milagrero conforman el universo de este thriller épico, coral y sangriento sobre la búsqueda de la redención.

Escrita por Don Winslow, la novela "El poder del perro", que fue publicada, en enero de 2011, por Debolsillo, tiene 720 páginas y puede ser adquirida por un precio de 10,95 euros.