viernes, 7 de abril de 2017

ALLENDE NUESTRAS FRONTERAS: "ADDICTION", DE JOSEP BUSQUET Y PEDRO J. COLOMBO

Entre las novedades que publicará este mes de abril la editorial francesa Akileos destaca "Addiction", álbum guionizado por Josep Busquet ("Mantikore") y dibujado por Pedro J. Colombo ("Sangre Noctámbula").

"Addiction" tiene 92 páginas a color y puede ser adquirido, a partir del 20 de abril, por un precio de 15,00 euros.

Aquí pueden disfrutar de la portada y de las primeras páginas dibujadas por Pedro J. Colombo para "Addiction"















miércoles, 5 de abril de 2017

PORTADAS: MIKE GRELL EN "GREEN ARROW"

Aquí les dejo la portada que Mike Grell ha realizado para el episodio vigésimo segundo de la serie "Green Arrow". Disfrútenla.


martes, 4 de abril de 2017

RECOMENDACIÓN: "EN LA CIMA DEL MUNDO", DE NORMAN MAILER

... es verdad que hay algo en ti que nunca
ha podido someterse, una cólera, un deseo,
una tristeza, una impaciencia, un desprecio
en suma, una violencia... y mira, tus venas
llevan oro, no barro; orgullo, no servidumbre, 
Rey has sido, Rey desde siempre...

                                                Aimé Cesaré
                                 Las armas milagrosas


En 1967, el campeón del mundo de los pesos pesados, Muhammad Ali, se negó a tomar parte en la guerra de Vietnam, lo que le costó la retirada del título y, paradójicamente, el ingreso en la categoría de los grandes mitos del siglo XX, símbolo de lucha más allá de sus hazañas deportivas. 

Cuando, en 1971Muhammad Ali,regresó al ring para recuperar su título frente a Joe Frazier, en el llamado "Combate del Siglo", muchos creían que era un boxeador acabado y que el orgullo lo cegaba.

Ali era capaz de golpear con una variedad de intensidades mezcladas mucho más amplia que cualquier otro boxeador.

Jugaba con los golpes, podía ser tierno con ellos, los aplicaba con la delicadeza de quien pega un sello en un sobre, luego los descargaba como relámpagos, soltaba un jab furibundo que se dejaba sentir como un bate de béisbol en plena dentadura, a continuación te hacia bailar un vals cuerpo a cuerpo con un brazo afectuoso alrededor de tu cuello, antes  de ponerse fuera de alcance volando sobre sus ligeros pies, momento en que lanzaba un gancho a las costillas, girando como un bateador al golpear la bola, una sucesión de fuertes jabs a la cara, una burlona ráfaga de almohadazos, un despiadado antebrazo que te impide recuperar la compostura, un nuevo forcejeo cruel con tu cuello en el cuerpo a cuerpo para volver a escurrirse, y esos guantes que no dejaban de lamerte la cara como lenguas de serpiente, como látigos.

Cuando Ali peleó con Oscar Ringo Bonavena, cuyo código era pelar hasta caer, algunos de los golpes que Ali lanzó aquella noche no le habrían hecho daño ni a un niño, pero el puño que sacó en el decimoquinto surgió como una bola incandescente del espacio exterior. Bonavena empezó a dar tumbos por todo el ring, era como una casa a punto de derrumbarse

Joe Frazier era el equivalente humano de una maquina de guerra. Tenia dinamita en los brazos. Sus ganchos de izquierda eran formidables. Unos ganchos de izquierda que solo verlos, incluso cuando los fallaba, producían terror, porque parecían silbar en el aire. También tenía una derecha poderosa.

Podía noquear a sus rivales con cualquiera de sus manos, algo reservado a muy pocos boxeadores, incluso entre los mejores.

Frazier solía castigar a sus contrincantes hasta el borde de la muerte: recibía un golpe, daba otro, recibía tres, devolvía dos, recibía uno, daba otro, siempre a toda velocidad, siempre en funcionamiento, presionando con su cuerpo y sus brazos, un poco cortos para el peso pesado, directo al torso, bombardeando con todas sus fuerzas de un modo que recordaba a Jimmy Brown a la hora de placar contrarios en un estadio de fútbol américano.

Frazier era un prodigio de fuerza, ciertamente el peso pesado más fuerte desde Rocky Marciano. Si estos dos hombres se hubieran enfrentado alguna vez, Norman Mailler cree que habría sido como ver dos camiones Mack chocando frontalmente una y otra vez, sin detenerse, hasta que las ruedas salieran de sus ejes y los motores del chasis.

Solo uno de los grandes cronistas de su tiempo, Norman Mailer, podía contar la intrahistoria del "Combate del Siglo", un combate que nadie quiso perderse.

Ali empezó dominando los tres primeros asaltos hasta que encajó un tremendo gancho de izquierda que le hizo tambalearse

Luego el mando pasó a los brazos de Frazier, y la pelea estuvo muy equilibrada hasta el undécimo asalto, cuando Frazier tuvo la osadía y demencia de robarle el fuego a Ali

En ese momento, Frazier lanzó un puño para arrebatarle el golpe mágico, aquel golpe con el que Ali había tumbado a Bonavena. Y lo encontró. Y mandó a Ali a los infiernos con un golpe celestial que puso a Muhammad en cincuenta mil fotografías de prensa: Ali en la lona.

Pero Ali no podía ser noqueado. Se levantó y fue como si el espíritu de Harlem se hubiera manifestado y acudido a su rescate, como si los fantasmas de los muertos en Vietnam, o quien sabe qué, hubieran conseguido mantenerlo en pie hasta el límite de los quince asaltos frente a un exhausto y enloquecido Frazier, que acababa de conectar el mejor golpe de toda su vida.

Al final las cartulinas de los jueces se inclinaron claramente en favor de Frazier y éste retuvo el título, pero Ali le demostró al mundo que podía soportar la tortura física y mental y, aún así, seguir en pie

"En la cima del Mundo", que fue publicado, en 2009, por 451 EDITORES, tiene 120 páginas y puede ser adquirido por un precio de 06,00 euros.

domingo, 2 de abril de 2017

RECOMENDACIÓN. "JUPITER´S LEGACY: TOMO UNO", DE MARK MILLAR Y FRANK QUITELY

Toda su vida Sheldon Sampson ha sido un privilegiado y ha tenido el porvenir asegurado. Nunca le había ido nada mal en su trayectoria personal: de la escuela a la Universidad de Yale y ahí al Consejo de Administración de las empresas de su padre.


La caída de Wall Street supuso su primer encuentro con el fracaso y las consecuencias fueron devastadoras tanto personal como profesionalmente.

Todo lo que había ganado es esfumó en un solo día, en que el pánico hundió las bolsas mundiales

Su prometida canceló su compromiso y contó a todo el mundo que había sufrido un ataque de locura.


Sin embargo, su propia desgracia le inquietaba menos que lo que veía que estaba sucediendo a su alrededor: colas de racionamiento y comedores de beneficencia en pleno corazón del sueño americano. Todo se desmoronaba por culpa de unos malos préstamos y unos banqueros temerarios.

Ese tipo de pensamientos eran los que le mantenían despierto cuando la isla lo llamó por primera vez. Podía verla en sueños, prometiendo que una edad de oro estaba por llegar, que bajo sus costas se hallaban grandes dones y que su misión consistía en compartirlos con un mundo que necesitaba héroes.

Sheldon propuso a su hermano Walter y a unos amigos de la Universidad que sumaran a un viaje, que les llevaría  al Este, a través de Inglaterra y Europa y, por último, a África. Su descubrimiento cambiará el mundo para siempre



Sheldon y sus acompañantes nunca hablaron de lo que ocurrió en esa isla que no aparecía en ningún mapa. Lo único que sabe la gente es que volvieron siendo mejores de lo que habían sido. Mejores de lo que ya eran y ataviados con unos uniformes que elevaban el ánimo a todo aquél que los contemplaba.

La prensa los llamó los primeros superhéroes. Ayudaron al mundo a lo largo de la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial, así como en los demás conflictos, escándalos y cualquier cosa con la que tocara afrontar.

No les importaban ni el dinero, ni la política, lo único que deseaban era servir al mundo y su idealismo sin límites inspiró a dar lo mejor de si mismos a todos sobre los que pudieron ejercer su influencia.


Tuvieron hijos que continuaron con su legado e intentaron inspirar al mundo a alcanzar cotas de grandeza aún más elevadas, pero sus descendientes no fueron capaces de mantenerse a la altura del mito


Realizado abril de 2013 y enero de 2015 por el guionista Mark Millar y el dibujante Frank Quitely, "Jupiter's Legacy: Tomo Uno", que fue publicado por la editorial Panini, tiene 136 páginas a color y puede ser adquirido por un precio de 15,00 euros.


RECOMENDACIÓN: "LUNA DE GUERRA", DE VAN HAMME Y HERMANN


Una pareja creativa de auténtico lujo -Hermann ("Las Torres de Bois Maury", "Jeremiah") y Van Hamme ("Thorgal", "XIII", "Largo Winch")- nos ofrece una historia irónica y violenta que retrata la inagotable estupidez humana.

Durante una boda, felizmente festejada en un mesón campestre, al señor Maillard, que es el padre del novio y quien, al fin y al cabo, corre con todos los gastos del convite, no acaba de convencerle el primer plato del banquete, unos tomates con gambas en aparente mal estado, y exige al señor Berger, que es el propietario del restaurante y ejerce las veces de jefe de cocina del mismo, que lo cambie por un entrante más apetitoso.

Berger, que vela por los intereses de su negocio, se opone rotundamente, motivo por el que Maillard decide trasladar el festejo  a otro lugar.

Todos los invitados se levantan como un solo hombre dispuestos a abandonar el local, eso sí, sin abonar un solo céntimo de la cuenta.

Furioso, Berger decide retener a la novia y a la madre del novio hasta que alguien pague la cuenta.

Maillard y el resto de los invitados deciden poner sitio al restaurante. Cortan las comunicaciones y disparan a todo el que intenta abandonar el local.

Antes de que se den cuenta, todo les va de las manos y lo que debía ser una celebración se torna en una verdadera carnicería.

"Luna de Guerra", que fue publicado, en 2000, por Norma Editorial en la colección Cimoc Extra Color, tiene 48 páginas a color y puede ser adquirido por un precio de 08,00 euros.

sábado, 1 de abril de 2017

RECOMENDACIÓN: "ESCUADRÓN GUILLOTINA", DE GUILLERMO ARRIAGA


La batalla de Torreón fue una de las más difíciles y duras de cuantas libró la División del Norte. Después de la toma de la ciudad, el general Francisco Villa, el Centauro del Norte, decidió situar el campamento en un llano próximo, justo en medio de un macizo de sauces cuyas sombras resguardaban del sol inclemente a los guerrilleros.

Hasta ese lugar llegaban a diario sinnúmero de comerciantes que iban a ofrecer sus productos a los revolucionarios.

Pululaban los vendedores por entre la tropa, y aquello, más que parecer una guarnición militar, parecía un tianguis dominical. 

El general, como era su costumbre, atendía sus asuntos lejos del bullicio, acompañado únicamente de sus hombres de más confianza y protegido por los más temibles miembros de su escolta privada.

Don Francisco Villa estaba harto de tratar con vendedores; tan solo esa mañana había tenido que lidiar con tres: uno que le quería vender bicicletas y que afirmaba que era más eficiente una carga ciclista que una carga de caballería; el segundo le ofreció armaduras españolas y el tercero traía en venta sombreros charros ribeteados en hilo de oro y plata.

Fastidiado, Villa los había corrido del lugar, no sin antes advertirles que les rellenaría la barriga con plomo si no se largaban de inmediato, cuando, de pronto, el licenciado en Derecho, Feliciano Velasco y Borbolla de la Fuente acude a mostrarle un invento formidable que será de gran provecho para la Revolución, una guillotina.

Con este invento se creará el terror entre las tropas enemigas, cualquiera que se atreva a enfrentar a la División del Norte lo pensará dos veces y, además, se podrá ajusticiar a los prisioneros sin necesidad de andar gastando parque, el cual, como todos saben, está rete escaso y no vale la pena desperdiciarlo en otros menesteres que no sean los de la guerra misma. Con ese aparato ya no será necesario fusilar al enemigo.

Al Centauro del Norte no solo la idea le parece bien, sino que, en un gesto de humor, decide pagarle al licenciado Velasco de una manera sorprendente: obligándole a alistarse en la División del Norte

Guillermo Arriaga nos transporta a una de las épocas más heroicas y crueles de la historia contemporánea: la Revolución  Mexicana. Es el momento de prepararse para saltar a los caballos, acomodar espuelas, cortar cartuchos con las carabinas que traen en sus monturas, salir disparados hacia el campo de batalla, levantando a su paso tremenda polvareda, y soltar balazos sin ton ni son como si no se fueran a morir nunca.

"Escuadrón Guillotina", que fue publicada, en 1994, por la editorial Debate, tiene 140 páginas.


RECOMENDACIÓN: "MANTECA COLORÁ", DE MONTERO GLEZ


El Estrecho de Gibraltar goza de una historia oculta, toda ella recalentada por el matute y la sangre de los muchos que perdieron la vida entre sus aguas.

Quiso la leyenda que el océano infinito se sumase con un mar crujiente y antiguo, obteniendo como resultado la fosa común más grande del planeta; una tumba de ochocientos metros de profundidad y donde sólo los atunes son testigos de tanta patraña y tanta derrota

Hace la tira de años, durante el tiempo de los piratas, colocaban luces de mentira a lo largo de la costaY las disponían con tanta malaúva que los barcos encallaban en la noche, creyéndose que las luces eran faros

En estos casos, los gritos no cesaban hasta bien entrado el alba, de amanecida, cuando el canto del gallo anunciaba el fin del saqueo

Desde entonces hasta hoy las cosas no han cambiado mucho por estos lugares. Mirándolo bien, tal y como relata Montero Glez con su habitual maestría, siguen habiendo luces que engañan y sigue habiendo piratas trabajándose la costa.

Y de eso trata "Manteca colorá", cuyo protagonista es Roque, un hombre de la mar que, esta vez, no iba a ser el pringao de otras bazas, qué va.

Esta baza, el Roque andaba dispuesto a comerse la parte tierna de la chuleta. Pero antes de hincar el diente había que disimular, había que hacer el bocao creíble. Desde chico siempre buscó posibilidades en lo imposible.

El Roque es un marino de los de antes, nada que ver con los de ahora. El Roque es de los de empaque y bravura. Deduce por puro instinto y con ayuda del cielo. Sólo de un vistazo puede señalar su posición gracias a las estrellas. Para él no son más que flechas que indican su camino

Al Roque, lo de salir a la mar y alijar fardos le resulta asunto fácil; ya lo ha hecho otras muchas veces, sólo que esta vez va  a ser diferente; con los fardos en su poder arreglará, por fin, las cuentas con el Coronel Peralta.

Y es que si Roque conoce como la palma de su mano las sendas de los mares, las acometidas de los vientos y el pulso de las tempestades, el Coronel Peralta es el puto amo del Estrecho, los cuerpos de seguridad del Estado chocan los talones a su paso y nadie le puede negar nada.

"Manteca colorá", que fue publicada, en 2005, por Taller de Mario Muchnik, tiene 183 páginas.